¿Tu pelo absorbe el agua o la repele?
Ocho preguntas sobre la ducha, el secado, el color y el tacto sitúan tu pelo en una escala de 0 a 16 puntos de porosidad. Te llevas el nivel, lo que ocurre en la cutícula y una rutina de cuatro pasos que encaja con él.
Ocho preguntas, una porosidad.
La porosidad dice con qué facilidad entra y sale el agua de tu pelo, y eso decide qué productos le sientan bien y cuáles se quedan encima. Responde a ocho preguntas sobre la ducha, el secado, el color y el tacto: aquí no hace falta ningún vaso de agua.
Agua
Tu rutina en cuatro pasos
La prueba del vaso de agua no mide esto: una hebra flota o se hunde según el residuo de producto que lleve y la tensión superficial del agua, no según su porosidad. Un pelo recién lavado se hunde casi siempre y uno con aceite flota aunque esté muy dañado.
Cómo funciona.
- Responde a las ocho preguntas pensando en tu pelo de las últimas semanas, no en el de hace un año.
- Lee tu porosidad, el anillo con los puntos sobre 16 y lo que ocurre en la cutícula.
- Aplica la rutina de cuatro pasos y guarda la portada o compártela.
Qué mide este test
Las ocho preguntas valen de 0 a 2 puntos cada una, así que el total va de 0 a 16. De 0 a 5 puntos la porosidad es baja, de 6 a 10 media y de 11 a 16 alta. Ninguna pregunta mira el pelo parado: todas miran cómo se comporta. Cuánto tarda en empaparse en la ducha, cuánto tarda en secarse al aire, qué pasa con la crema o el aceite, cómo agarra el color, cuánto se encrespa con humedad, qué decoloraciones, alisados y horas de calor arrastra del último año, qué se nota al pasar los dedos de la punta hacia la raíz y con qué frecuencia se enreda o se parte. Todas pesan lo mismo, de modo que una señal suelta no decide el resultado: para llegar a los 11 puntos hacen falta varias apuntando en la misma dirección.
Qué es la porosidad
La cutícula es la capa exterior de la fibra: entre 6 y 10 hileras de células planas montadas como las tejas de un tejado sobre una hebra de 50 a 100 micras de grosor. Cuando esas tejas están pegadas, el agua entra despacio y sale despacio; cuando están levantadas o rotas, entra en segundos y se va igual de rápido. Un pelo sano llega a absorber cerca del 30 % de su peso en agua y, empapado, se estira hasta un 50 % de su longitud antes de romperse: de ahí el riesgo de cepillarlo húmedo. Lo que abre la cutícula es casi siempre química y temperatura: una decoloración trabaja a pH 9 o 10 mientras la fibra está cómoda entre 4,5 y 5,5, y una plancha a 200 grados pasa muy por encima de los 150 grados a los que la queratina empieza a perder su estructura. La guía de porosidad desarrolla cada nivel, la de tipos de cabello de 1A a 4C explica por qué el rizo cerrado suele ser más poroso, y la de protector térmico pone números a las temperaturas.
Qué no es esta herramienta
Es una estimación a partir de tu observación, no un análisis de la fibra ni un diagnóstico. Tampoco es un valor único para toda la cabeza: la raíz de 2 meses y unas puntas de 3 años casi nunca tienen la misma porosidad, y con color la diferencia se dispara, así que responde pensando en la mayor parte de la melena. Repite el test cada 3 meses y después de cada cambio grande, porque la porosidad sube mucho más rápido de lo que baja. Con caída llamativa, picor persistente o rotura repentina, lo que toca es una consulta de dermatología, no un cuestionario.
Preguntas frecuentes.
¿Por qué no usas la prueba del vaso de agua?
Porque mide otra cosa. Una hebra flota o se hunde según el residuo de producto que lleve y la tensión superficial del agua: un pelo recién lavado se hunde casi siempre y uno con aceite flota aunque esté muy dañado.
¿Puede mi pelo tener dos porosidades a la vez?
Sí, y es lo normal en melenas largas o con color. La raíz suele ser menos porosa que unas puntas de 2 o 3 años. Responde pensando en la mayor parte del pelo y trata las puntas con un paso más de hidratación.
¿Se puede bajar la porosidad?
Una cutícula rota no se vuelve a cerrar, pero sí se rellena y se sella: los hidrolizados de proteína y los aceites reducen la pérdida de agua mientras están puestos. La parte muy dañada se va cortando, y el pelo nuevo sale con la cutícula intacta.
¿Cada cuánto conviene repetir el test?
Cada 3 meses, y siempre después de una decoloración, un alisado químico o un verano de piscina y sal. Son los momentos en los que la porosidad sube más deprisa.
¿Porosidad alta significa pelo dañado?
No siempre. Hay melenas con la cutícula naturalmente más abierta, sobre todo en rizo cerrado, y otras que llegan ahí por el color o el calor. La rutina se parece: hidratar, sellar y bajar la temperatura.
¿Necesito productos con proteína?
Depende del nivel. Con porosidad alta, cada 2 o 3 semanas; con porosidad baja, cada 6 u 8 semanas como mucho, porque el exceso deja el pelo rígido y quebradizo.
Las guías detrás de esta herramienta



Más herramientas
Este test estima la porosidad por cómo se comporta tu pelo en el día a día; no analiza la fibra ni sustituye lo que vea tu peluquería. Con caída llamativa, picor persistente o rotura repentina, consulta con dermatología. Esta página ofrece información general y orientación. No sustituye el consejo de un profesional cualificado.