¿Cuánto protector solar necesitas hoy?
Marca las zonas que vas a llevar al aire, tu fototipo, el índice UV del día y las horas que pasarás fuera. Obtienes los gramos y las cucharaditas de cada aplicación, el factor recomendado y las horas exactas de reaplicación sobre un reloj de 24 horas.
Cuánto, qué factor y a qué horas.
Cuatro datos y el plan se rehace solo. La dosis parte de 2 mg por centímetro cuadrado, la misma con la que se mide el factor en el laboratorio, así que el resultado sale en gramos y en cucharaditas de 5 ml.
Zonas a cubrir
1,2 g por aplicaciónGramos por aplicación a 2 mg por centímetro cuadrado, la dosis con la que se mide el factor de protección.
Fototipo
Marca al menos una zona y el plan aparece aquí.
Horas de reaplicación
El día, hora a hora
- Sombrero de ala ancha y gafas de sol con filtro UV: el protector no cubre los ojos ni el cuero cabelludo.
- Bebés de menos de 6 meses: fuera del sol directo, con sombra, ropa ligera y gorro. El protector solar no sustituye eso.
- El protector solar no es una licencia para alargar la exposición: reduce el daño, no lo elimina. Por eso esta página no calcula cuánto tiempo puedes estar al sol.
Cómo funciona.
- Marca las zonas que vas a llevar al aire, tu fototipo y el índice UV del día.
- Ajusta la hora de salida, las horas fuera y si habrá agua o sudor: el plan se recalcula al instante.
- Lee gramos, cucharaditas, factor y horas de reaplicación, y guarda la portada o compártela.
Por qué la cifra sale en gramos
El factor de protección de un protector solar se mide en laboratorio con 2 mg por centímetro cuadrado de piel. Es más de lo que casi nadie se pone: en uso real se aplican entre 0,5 y 1 mg por centímetro cuadrado, y con la mitad de dosis la protección cae muy por debajo del número de la etiqueta. Por eso la herramienta parte de superficies: cara y cuello suman unos 600 centímetros cuadrados y piden 1,2 g; los dos brazos, 6 g; las dos piernas, 12 g; pecho y espalda, 8 g; manos y pies, 2 g. El cuerpo entero ronda los 29 g por aplicación, casi 6 cucharaditas. La herramienta lo pasa a cucharaditas de 5 ml, redondeadas al cuarto: 1,2 g es un cuarto y 7,2 g, una y media. La guía sobre cuánto protector solar hace falta explica cómo medirlo con los dedos.
Factor, índice UV y fototipo
El índice UV va de 1 a 11 o más y se publica cada día. En el sur de España, en julio a mediodía, suele estar entre 9 y 10; en el norte, en torno a 7 u 8; en invierno rara vez pasa de 3. Con índice 1 o 2 la radiación es baja y una protección básica es opcional. De 3 a 7 la herramienta pide SPF 30 como mínimo. A partir de 8 pide SPF 50 o superior y añade el consejo de sombra entre las 12 y las 16 horas, la franja en la que llega más de la mitad de la radiación UV del día. Los fototipos I y II, la piel que se quema siempre o casi siempre y apenas se broncea, reciben SPF 50 o superior desde un índice de 3, porque su dosis mínima de eritema es cerca de la mitad que la de un fototipo IV. Las reaplicaciones siguen la regla de las 2 horas, o de 1,5 horas con agua o sudor, porque la película se desplaza con el roce, la toalla y el baño. Si tienes manchas o quieres evitarlas, la guía sobre manchas en la piel explica por qué el factor alto diario importa más que cualquier activo.
Qué no hace esta herramienta
No calcula cuánto tiempo puedes estar al sol: esa cifra invita a alargar la exposición. El protector solar reduce el daño, no lo elimina, y ningún factor bloquea el 100 % de la radiación. Tampoco diagnostica ni sustituye a un dermatólogo: con lunares que cambian, manchas nuevas, medicación fotosensibilizante, embarazo, lactancia o una quemadura reciente, la pauta la fija el especialista. Con bebés de menos de 6 meses la regla es otra: nada de sol directo, sombra, ropa y gorro, y el protector solar solo con el visto bueno de pediatría. Si tras un día de sol la piel escuece o se descama, la guía sobre la barrera cutánea dañada explica el plan de 14 días. Lo que sí hace es convertir cuatro datos en un plan concreto: gramos, cucharaditas, factor y horas exactas, para que la protección no dependa de la memoria.
Preguntas frecuentes.
¿De verdad hacen falta 7,2 g solo para cara, cuello y brazos?
Sí, si quieres el factor que pone en el envase. El SPF se mide con 2 mg por centímetro cuadrado, y cara, cuello y los dos brazos suman unos 3.600 centímetros cuadrados. Con la mitad de dosis, la protección real queda muy por debajo del número de la etiqueta.
¿Cada cuánto reaplico si no me baño ni sudo?
Cada 2 horas mientras sigas al aire libre, y siempre después de secarte con la toalla. Con agua o sudor la herramienta acorta el intervalo a 1,5 horas, porque la película se desplaza aunque el envase diga resistente al agua.
¿Qué índice UV hay en España?
Depende del mes, la hora y la latitud. En julio a mediodía, el sur de la península y las islas suelen estar entre 9 y 10, el norte en torno a 7 u 8, y en invierno rara vez pasa de 3. Lo publica cada día el servicio meteorológico y lo muestran casi todas las aplicaciones del tiempo.
¿Un SPF 50 puesto por la mañana dura todo el día?
No. La película se pierde con el roce, el sudor, el agua y la toalla. Un SPF 50 bien dosificado y renovado cada 2 horas protege más que un factor más alto puesto una sola vez.
¿Puedo poner protector solar a un bebé?
Con menos de 6 meses la recomendación es sombra, ropa ligera y gorro, sin sol directo, y consultar a pediatría antes de aplicar cualquier producto. A partir de esa edad, un protector pensado para su edad, con las mismas reglas de cantidad y reaplicación.
¿Por qué la herramienta no dice cuántos minutos puedo estar al sol?
Porque esa cifra se calcula multiplicando un tiempo de quemadura que nadie conoce con precisión por el factor, y en la práctica invita a alargar la exposición. El protector solar reduce el daño, no lo elimina, así que la herramienta se queda en gramos, factor y horas de reaplicación.
Las guías detrás de esta herramienta



Más herramientas
Esta herramienta estima cantidades, factor y horas de reaplicación con reglas generales y no calcula ningún tiempo de exposición al sol. No sustituye el consejo de un dermatólogo, sobre todo con manchas o lunares que cambian, medicación fotosensibilizante, embarazo o lactancia, ni el de pediatría con bebés y niños pequeños. Esta página ofrece información general y orientación. No sustituye el consejo de un profesional cualificado.